Comunidad Convivencial

En Esta oportunidad deseamos compartir la experiencia de Comunidad Convivencial al interior de la Institución Educativa de Trabajo San José Ubicada en Machado -Bello.Para ello es conveniente recordar la historia La Comunidad Convivencia, surge a partir de la necesidad de atender de manera especializada a los adolescentes y jóvenes que además de su dificultad comportamental presentaban problemas de uso o abuso de sustancias psicoactivas.

Desde los años 76 y 80 se diseñaron grupos especiales para intervenir la farmacodependencia y se contaba con el objetivo principal el que los adolescentes tomaran conciencia de las consecuencias de su problema de adicción y modificaran algunos comportamientos. Sin embargo, los resultados no fueron suficientes.

A partir de la experiencia que poseen los Religiosos Terciarios Capuchinos con la fundación de la Comunidad Terapéutica de Colombia, se proponen hacer los estudios y adaptaciones necesarias para implementar el modelo con población adolescente de la Institución.

Desde el mes de mayo de 1987 se inician mejoras y acomodación de la planta física y en general de la infraestructura, de manera que se pueda ejecutar la propuesta, y con la participación de algunos usuarios jóvenes de la Comunidad Convivencial Luís Amigó se inaugura oficialmente el 10 de Agosto de 1987 la comunidad Convivencial San José, dentro de las instalaciones de la Escuela de Trabajo que lleva el nombre del patrono de la Provincia de los Terciarios en Colombia.

Poco a poco, los ADOLESCENTES Y JOVENES infractores se fueron haciendo más conscientes de su problemática de adicciones y con metodología propias de la Comunidad Terapéutica Amigoniana, con los principios, valores y filosofía propia basada en el amor exigente, se dio nacimiento a la propuesta y se va consolidando un modelo con niveles de eficiencia en el tratamiento de las adicciones, La población atendida residía en el Departamento de Antioquia, y de Bello, se complementa su trabajo terapéutico con la formación en general y que a futuro permitiría adaptación social.

Son numerosos los Religiosos y laicos que le apostaron a este modelo de atención con población infractora a la ley penal. Entre ellos, Fray Fernando Londoño, Hermana Yolanda Romero, el Padre Idinael Bedoya, El padre Elmer Saldaña Sarmiento, Sócrates Hurtado Rivas, Don Carlos Robledo, Luz Elena Jiménez, Juan Quintero, Fernando Gallego, Edison Viveros, Carlos Andrés Cataño, Juan Gabriel Muñoz, el Padre Norfan Betancourt Ospina y Fray Miguel Ángel Hernández S.

En la Actualidad la Comunidad Convivencial se constituye en una sección especializada del Programa de Orientación y Acompañamiento ofrece atención específica para el tratamiento integral con énfasis psico-socio-educativo para adolescentes y jóvenes con problemas de conductas adictivas, uso y/o abuso de sustancias psicoactivas y sus familias. Continúa tomando elementos fundamentales del modelo terapéutico. Apoyándose en Estructura pedagógica-terapéutica, estructura basada en roles, intervención pedagógica e interdisciplinaria, líneas terapéuticas y atención psicológica y familiar.

El proceso de atención y formación integral pretende la recuperación de los adolescentes o jóvenes, favoreciendo el crecimiento personal y la experiencia de de vivir sin depender de las sustancias psicoactivas. Busca el restablecimiento de los derechos que les han sido vulnerados y la responsabilidad frente a los comportamientos derivados por la problemática de farmacodependencia. Finalmente la construcción de un proyecto de vida realista y considerando los hábitos saludables adquiridos durante su proceso.

El proceso se caracteriza por ofrecer: Atención personalizada, Atención interdisciplinaria, Evaluación periódica, contar con un enfoque procesual, escala pedagógico-terapéutica.

El lugar donde se desarrolla la propuesta es especial, comparte espacios ecológicos, salones de encuentro, pasillos amplios, salones clase, comedor.

“Una persona no puede directamente escoger sus circunstancias, pero si puede escoger sus pensamientos e indirectamente -y con seguridad- darle forma a sus circunstancias.” (James Allen)